El futbol, el futbol, mueve el mundo, algunos critican esa locura que genera el valor, otros son indiferente pero la mayoría, ríe, grita, llora pero mas que todo sufren por el futbol, es tal la importancia, que existen mas equipos de futbol afiliados a la FIFA que a la ONU ( la explicación solo se puede ver con Gran Bretaña), a los países les preocupa una sanción al futbol que de la ONU, OMC o similares, por su importancia, es que muchos equipos de futbol son parte del sistema de empresas de familia.

Como anécdota, cuando Venezuela era gobernada por Hugo Chavez, la FIFA, amenazo con sanción a Venezuela, iba a ser expulsado de competencias internacionales, Hugo Chávez, acepto la petición internacional de esta organización, pero nunca hizo lo mismo, con la OEA, ONU, u OTAN, asi de poderoso es el futbol.

Futbol en familia

El RCD Espanyol de Barcelona esta controlada inversores extranjeros, el grupo chino Rastar, controlado por el empresario Chen Yansheng, Rastar se dedica, entre otras cosas, a la fabricación de juguetes electrónicos y la venta de videojuegos por internet.

Chen Yansheng será el primer millonario procedente de China que "se compra" un gran club de fútbol en Europa, aunque ya se han producido otros movimientos de grandes fortunas chinas en el mercado futbolístico mundial, pues el magnate chino Wang Jianlin, presidente grupo Wanda, un conglomerado empresarial que gestiona hoteles, centros comerciales y otros edificios, se hizo con el 20% de las acciones del Atlético de Madrid, y es el nombre del estadio y la empresa china Qbao patrocina el Rayo Vallecano.

Los magnates que en los últimos años se han hecho con el control de los grandes clubes europeos de fútbol proceden de todos los rincones del mundo. De momento, sólo se les resiste Alemania, ya que la Bundesliga obliga por ley a que la mayor parte de la propiedad de sus clubes pertenezca a los socios del club (lo que se conoce como la regla del 50+1, puesta en marcha expresamente para evitar que el control de un club pueda acabar en manos de una sola entidad). En la Liga Española, además del caso del Espanyol, hay otros tres clubes que pertenecen a capitales extranjeros: el Málaga (propiedad del jeque Al-Thani); el Granada (de Giampaolo Pozzo, un empresario industrial que también es propietario del Udinese en Italia y, a través de su hijo Gino, del Watford inglés); y el Valencia (propiedad del empresario nacido en Singapur, Peter Lim, que asumió toda la deuda del equipo en 2014).

Además, hay otros clubes que están controlados por empresarios españoles, quienes de manera directa o indirecta, manejan la mayoría de sus acciones: es el caso de Fernando Roig (Pamesa, Mercadona) en el Villarreal o Carlos Mouriño (Grupo Corporativo GES) en el Celta de Vigo.

Todos los anteriores empresas de familia, que conciben el futbol como pasión, pero también como una forma de status, dividendos y posibilidades negociales adyacentes ( miren a FLORENTINO en el Madrid)

En la Premier League, abundan los propietarios procedentes de Estados Unidos: E. Stanley Kroenke (Kroenke Sports), en el Arsenal; la familia Glazer (con múltiples empresas deportivas y bienes raíces), en el Manchester United; o el inversor John W. Henry, en el Liverpool, entre otros. También hay dueños de clubes que se han hecho millonarios con las apuesta (Peter Coates, de Bet365, es propietario del Stoke City); con las tiendas Duty Free (la familia de origen tailandés Srivaddhanaprabhay, que controla el Leicester City); con la escritura y los programas de televisión de cocina (el matrimonio Michael Wynn-Jones-Delia Smith, dueños del Norwich City) y hasta con la pornografía (David Sullivan, del West Ham United).

Y por supuesto, están algunas de las grandes fortunas del mundo: el magnate del petróleo Roman Abramovich, del Chelsea, o el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan, del Manchester City.

En Francia también hay multimillonarios que tienen su propio club de fútbol. Entre ellos, François-Henri Pinault (Rennes), uno de los hombres más ricos del mundo presidente de un conglomerado de marcas de lujo (Gucci, Balenciaga e Yves Saint Laurent, etc.); la rusa Margarita Louis-Dreyfus (Olympique de Marsella); el también ruso Dmitri Rybolovlev(Mónaco), que ha hecho su fortuna con las minas de potasa que posee en los Urales; o el jeque Nasser Al-Khelaïfi, propietario de Bein Sport, quien controla el PSG junto con Qatar Sports Investments.

Por último, en Italia, la mayoría de los propietarios son empresarios nacionales. Algunos son clásicos muy conocidos: Berlusconi, que hizo su fortuna con Mediaset antes de ser presidente del AC Milan y, posteriormente, de Italia, aunque ya en desgracia, no es predidente ni dueño del Milan ; o la familia Agnelli, propietaria de la Juventus y del grupo automovilístico Fiat, quien subió sus acciones recientemente de forma increíble por la compra de CRISTIANO RONALDO.

Erick Thohir (un indonesio que hizo fortuna con el petróleo) es el dueño del Inter de Milan después de comprar en 2013 el 70% de las acciones del club a Massimo Moratti.

Dos de los dueños más estrafalarios son productores de cine (Aurelio De Laurentiis en el Nápoles y Massimo Ferrero en la Sampdoria); De laurentiis, que discute y pelea por todo, aun tiene un equipo que lucha año tras año en europa y en la liga italida, y cómo no, hay varios empresarios que se hicieron ricos en el mundo de la moda, como Diego Della Valle (Fiorentina), dueño del fabricante de zapatos y prendas de cuero Tod's; o Maurizio Setti (Verona).

EN COLOMBIA

Para empezar tenemos al Atlético nacional, que fue adquirido por el Grupo Ardila lulle, familia empresaria colombiana por excelencia y que en los últimos años ha dominado el torneo colombiano, esta empresa familiar tomó las riendas de los ‘verdolagas’ en 1995, el club ha tenido grandes inversiones y ganancias económicas y deportivas.

Otro de los históricos, América de Cali naufragó en la incertidumbre de la B mucho mas tiempo del que se creyó en principio, Tulio Gómez decidió adquirir más del 50% de las acciones del club para buscar un nuevo rumbo que tuviera como destino la A, lo logro, y aun con una de las hinchadas mas grandes, no ha logrado ser protagonista en primer división. El líder de los supermercados SUPER INTER y otros negocios ganaderos fructuosos en Colombia, tomó el mando del equipo y aunque han deportivamente hablando no ha recuperado su pasado, se trata de una historia de éxito en el marco de las familias empresarias. Tal vez el caso mas reconocido de una familia dueña de un equipo de futbol, es el Junior de Barraquilla, máxima expresión del futbol en la costa Colombia, controlada por la familia Char, una de las más ricas del país, dueñas desde 1972, además de ser dueños de las SUPERTIENDAS OLÍMPICAS y familia política por excelencia. El mundo del futbol sin importar la profesionalización nos muestra que es un campo de las familias empresarias.