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EL DESAFIO DE GESTIONAR LA EMPRESA FAMILIAR A DISTANCIA

¿Pensó en mudarse a otro país pero mantener los negocios en el suyo?

Una de las consecuencias de la coyuntura política y del clima de negocios en varios de nuestros países  es que muchos empresarios están explorando escenarios  poco convencionales sobre la manera de gestionar sus empresas desde fuera del país. 

Este escenario no es nuevo, se ha venido presentando de manera creciente en algunos países de la región como México y Colombia, en donde por razones de seguridad,  generalmente,  empresarios y sus familias optaron por mudarse a ciudades de Estados Unidos (Houston, desde Monterrey por ejemplo; o Miami y alrededores desde Bogotá, Medellín y Cali). 

La gran pregunta es si esa experiencia puede ser  realmente exitosa en el largo plazo y lo que se requiere para que lo sea. Tengamos en cuenta que en el caso de México y Colombia, se encuentran a 2 o 3 horas por avión de los Estados Unidos y eso facilita la logística del modelo. 

La realidad es que si algo nos ha demostrado el COVID es que sí es posible gestionar equipos de manera remota, sin embargo  esa situación involucra un nivel de compromiso, metodología y atención muy altos. Así que el punto es reconocer qué se requeriría para que lo que resulta para ejecutivos, pueda resultar también para empresarios dueños cuyos negocios representan el generador de su patrimonio y su proyecto de vida. 

Existen a mí entender tres factores críticos que ayudarían a validar aquella gestión a distancia, pero solo en el mediano plazo y con una monitoreo constante de sus resultados (y siempre visitando las operaciones al menos cada trimestre).

El factor más importante es asumir el compromiso y costo emocional para que ese modelo remoto funcione. Es decir, tener consciencia que uno va a estar ausente del día a día y que no va ser posible replicar directamente el modelo presencial.  Si usted es uno de esos dueños a los que hay que preguntar todo, todo el tiempo, la gestión remota no es para usted, ni para los que deja a cargo.

Idealmente, la empresa debería tener un modelo de gestión o uno operacional que sea el marco de referencia para el personal de confianza pueda gestionar las actividades día a día. Su brújula organizacional. Usted dueño, puede monitorear pero asume un rol mucho más estratégico que operacional. Si no tiene ese modelo, desarróllelo ya. Le va a servir en la coyuntura actual o sin ella.

Segundo, el tener un equipo preparado, confiable y autónomo es esencial para el éxito del modelo. Ese equipo puede ser ya resultado de un proceso de profesionalización y de gobierno familiar y corporativo que ya podría haberse iniciado  su empresa (ejecutivo externos no familiares) con el adecuado nivel de experiencia y autonomía en la gestión y toma de decisiones, siempre bajo la guía del directorio o equivalente. Recuerde, nada reemplaza al talento. 

Sin ese equipo, la toma de decisiones se centralizará, con el agravante que puedan retrasarse incluso más al momento de evaluarlas a distancia. Si los que quedan a cargo de  día a día son miembros del clan familiar (con el nivel de talento adecuado) corresponde que hayan sido probados con anticipación como parte de un plan de transición generacional.  Si no se probó con anticipación,  no se recomienda probarla en estas circunstancias. 

Una opción interesante y que viene cobrando popularidad es la creación de los ‘advisory boards’ o consejo consultivos que los dueños crean combinando personas en el país con experiencia, conocimiento y confianza para ayudar a afinar  la estrategia así como la gestión de ‘stakeholders’  ambas críticas en las circunstancias actuales. 

Como tercer factor,  es fundamental tener presente que en una empresa familiar, la comunicación clara y permanente con otros miembros de la familia accionista es crítica e importante. Se hace prioritario seguir los protocolos familiares (y si no los tiene, al menos los de comunicación)  que refuercen la transparencia y confianza entre todos los accionistas. 

Algunos miembros de la familia o accionistas podrían estar fuera del país y otros no. Pero sin duda,  la expectativa por saber si el modelo remoto afectará o no  adversamente el desempeño de la empresa debe ser abordada anticipadamente. De esa manera se pueden ir realizando los ajustes necesarios para garantizar  el alineamiento entre la familia.  

Finalmente, es importante reconocer que la decisión de mudarse a otro país sea de manera temporal o permanente es una decisión que afecta no solo su negocio sino la dinámica de la familia como un todo. Asegúrese que cada miembro de su familia nuclear sea escuchado. Es una decisión de familia que tiene un impacto emocional importante y que debe ser discutido. Suerte. 

Por: Martín Salas.

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